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jueves, 3 de marzo de 2022

José María Valencia Orduña

Don José María Valencia Orduña (1890-1985)

 


Nacido el 14 de febrero de 1890. Al lado de su esposa la señora María Ramírez, los primeros años de su vida los dedicó al comercio, donde se ganó el respeto y la estimación de los vecinos de la Congregación de Charcas.

En 1918 la región se vio azorada por salteadores de caminos y gavillas de ladrones, que llegaban al pueblo a saquear tiendas, casas, y en algunas ocasiones se robaban a las mujeres. Después de varias visitas, el señor José María Valencia Orduña organizó a la gente del pueblo para su defensa. Como se esperaba, el miércoles de ceniza atacaron la población, que para su sorpresa estaba preparada y lograron rechazarlos. Participaron en la defensa todos los vecinos de los que se recuerda a los señores Antonio Valencia Orduña y Bernardo Valencia Orduña, hermanos de Don José María.

En 1929 el pueblo estaba amenazado por los cristeros que el gobierno consideraba rebeldes. Estos grupos subsistían de lo que podían robar.

El 24 de marzo de 1929, Domingo de Ramos, se decidieron a atacar Charcas, como se llamaba antes esta población, pero encontraron a los pobladores unidos, organizados y armados.

Los hechos: Debido al incremento que había tomado la rebelión, esta plaza era objeto de continuas amenazas de los muchos grupos de alzados contra el gobierno. Acudían a esta población el ejército del gobierno que sospechaban que en Charcas existían alzados o cómplices de ellos, por lo tanto la población estaba en constante temor.

El señor José María Valencia Orduña en representación de los vecinos acudió con el general de brigada Genovevo Rivas Guillén, comandante del sector militar  en San Luis de la Paz, para pedirle que enviara una guarnición que protegiera a la población, pero el general argumentando que no disponía de elementos suficientes por las constantes bajas que ocasionaba el movimiento, se negó a la petición. Don José María Valencia Orduña le propuso que le facilitara armas y adiestramiento para los pobladores y así formar una resistencia. A lo que el general Rivas Guillén  contestó afirmativamente nombrando a Don José María Valencia Orduña comandante de la defensa civil de esta plaza.

El adiestramiento a cargo de un oficial del ejército fue interrumpido a las siete semanas por una nota del jefe rebelde general Manuel Frías que dominaba la región desde el cerro del Zamorano en la que pedía la rendición y entrega de las armas. Se contestó con negativa y se pidió una negociación; en la negociación no se llegó a ningún acuerdo.

Como las exigencias de los rebeldes eran imposible de cumplir, los habitantes acordaron hacerles frente. Y desde ese momento organizaron la defensa. 

El lugar de la lucha fue la plaza publica frente a la actual presidencia municipal y frente a la iglesia (la cual entonces contaba con un atrio) y la casa de Don José María Valencia, los habitantes de este lugar se colocaron en las azoteas y en las torres de la iglesia dominando estratégicamente y con mayor ventaja.

La defensa consistió en 30 vecinos armados, los nombres que se recuerdan por dn. Ismael Valencia Ramírez, hijo único de Don José María Valencia Orduña, son los siguientes:

Remedios Alvarado, Marcial Amador, Consuelo Basaldúa, Samuel Basaldúa, Jesús Conde, Jesús Domínguez, Mauro Estrada, Juan García, Dolores Hernández, José López, Bartolo Lugo, Juan Lugo, Cipriano Martínez, Isaac Martínez, Genaro Mendez, Herculano Mendez, Felipe Pérez, Samuel Pérez, Donato Reséndiz, Apolinar Ríos, Daniel Ríos, Eufemio Salinas, Antonio Valencia y Bernardo Valencia.  

El 24 de marzo de 1929, llegaron, como lo amenazó el general cristero Manuel Frí¬as, un gran contingente de rebeldes, disparando en todas direcciones pero la defensa esperó tranquilamente a que estuvieran todos en la plaza pública, hoy el jardín principal frente al atrio de la iglesia,  a la voz de don José María Valencia Orduña, repelieron el ataque, los rebeldes sorprendidos al ver caer muertos muchos de sus compañeros emprendieron una violenta retirada. El combate duró más de ocho horas, al termino del combate se recogieron armas, un prisionero, como cuarenta caballos, y un estandarte de la Virgen de Guadalupe, en fina tela, y ricamente bordado en Los Ángeles, California, el cual fue entregado al comandante de la 16/a zona militar, general de división Juan Domínguez J. y al jefe del 5/o sector, comandante del 48 regimiento de caballería  general de brigada Genovevo Rivas Guillén, y que se encuentra en exhibición en el museo de historia de la  Secretaría de la Defensa Nacional.

En 1933, siendo diputado al congreso de Guanajuato, logró la construcción de la presa "Melchor Ortega", nombrada así en honor del gobernador del estado, y de la escuela primaria urbana "General  Lázaro Cárdenas”, nombrada así cuando el entonces candidato a la Presidencia de la República colocó la primera piedra.

En 1935, siendo aún diputado logro que la cámara de diputados y el gobernador. Don Melchor Ortega, autorizara que la congregación de charcas se independizara del municipio de San José Iturbide y se elevara a la categoría de municipio. 

Por cuestiones políticas en 1939 se desconoce a la congregación de charcas como municipio y se convierte nuevamente en una delegación del municipio de san José Iturbide. 

En 1949 los vecinos más destacados asesorados por don José María Valencia Orduña, hicieron valer sus derechos ante las autoridades estatales y federales logrando la recuperación de la categoría de municipio el día  7 de agosto de 1949, con el nombre de municipio libre de Dr. Mora.

En 1951, sin tener representación oficial pero respaldado por los vecinos principales y progresistas, logró la introducción de la luz y fuerza eléctrica. 

En los años 1958-1960 fue presidente municipal, acondicionó el edificio de la presidencia municipal, gestionó y logró que se aprobara el proyecto de un pozo profundo para el agua potable.

estos últimos párrafos fueron copiados de una monografía hecha a maquina por don Bernardo Valencia Orduña, al que podemos considerar como el primer cronista o historiador  del municipio, y padre del sr. Guillermo Valencia Arvizu, autor del escudo de armas que representa al municipio.

En el año de 1958 gestionó ante el gobierno federal, y ante el gobernador del estado dr. Jesús Rodríguez Gaona, una carretera que uniera esta población con la carretera México-Piedras Negras (Actualmente la autopista federal no. 57).

Le ganó la edad, como el destino de todo político, fue olvidado, no aprovechando sus experiencias, dedicado al comercio desde su tienda a un costado de la iglesia y  de frente a la presidencia municipal calladamente vio crecer el municipio. Falleció el 23 de enero de 1985 a la edad de 95 años.

Actualmente un jardín de niños y una calle de esta población llevan el nombre de "José María Valencia Orduña" como reconocimiento a su labor a favor de este municipio de Dr. Mora.